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29/10/2021

ESTRATEGIAS PARA ESTIMULAR EL DESARROLLO DE LAS PAPILAS RUMINALES EN TERNERAS.

 La salud, el crecimiento y la productividad de las terneras recaen fuertemente en la nutrición y prácticas de manejo alimenticio. Cada ternera que nace en la finca representa una oportunidad para mantener o incrementar el tamaño del hato, para mejorarlo genéticamente o para aumentar el ingreso económico. El objetivo de criar terneras desde el nacimiento hasta el destete es optimizar el crecimiento y reducir los problemas de salud. Para lograrlo, es necesario entender su sistema digestivo y conocer las opciones alimenticias que permitan llenar sus necesidades nutricionales (Heinrichs y Jones, 2003).

Las terneras presentan al nacimiento una particularidad importante: son física y funcionalmente diferentes a un animal adulto con respecto a su sistema gastrointestinal. Esto se refiere a que presentan las características anatómicas que distinguen a un rumiante de un monogástrico, es decir el retículo, el rumen y el omaso en un estado subdesarrollado, la presencia de la gotera esofágica y un abomaso con un estado enzimático desarrollado. Esto hace al rumiante recién nacido funcionar como un monogástrico, subsistiendo con dietas basadas en leche (Davis y Drackly, 1988; Kellems y Church, 1988).

El alimento balanceado hace la diferencia. Es decir, la clave para un desarrollo rápido y funcional del rumen a tiempo para el destete es ofrecer grano a las terneras en una edad muy temprana


Al nacimiento, el abomaso es el compartimiento predominante, constituyendo cerca del 60% del tamaño relativo del estómago. Sin embargo, en un animal adulto, representa solamente entre 7 y 8%.

El rumen de las terneras debe sufrir una serie de cambios anatómicos y fisiológicos para poder digerir alimentos con altos contenidos de fibra, como los pastos y forrajes. El adecuado desarrollo de este compartimiento es esencial para un crecimiento saludable y un subsiguiente desarrollo productivo.

Inicialmente se pensaba que el consumo de forraje era esencial para el desarrollo del retículo-rumen, pero luego se descubrió que el alimento seco producía un mayor estímulo, especialmente aquel con un alto potencial de fermentación que conlleva al desarrollo más rápido de los tejidos de los pre-estómagos. Diversos estudios han demostrado que las terneras alimentadas únicamente con dietas líquidas exhiben un desarrollo anormal de los pre-estómagos. A pesar de que se observa algún desarrollo, las paredes se vuelven delgadas y el desarrollo papilar se ve retardado (Tamate y otros, 1962). Por su parte, los alimentos balanceados (concentrados) son digeridos y convertidos a ácido acético, propiónico y butírico que son ácidos grasos volátiles que resultan de la fermentación microbial de los carbohidratos y proteínas en el rumen. El estímulo principal para el desarrollo de las papilas es particularmente el ácido butírico y el ácido propiónico (Flatt, 1958; Tamate y otros, 1962). Su metabolismo provee la energía para el crecimiento del tejido epitelial y para las contracciones musculares. Además, tienen un efecto directo sobre la proliferación y diferenciación de las células epiteliales gastrointestinales.

En términos generales, se puede decir que el alimento balanceado hace la diferencia. Es decir, la clave para un desarrollo rápido y funcional del rumen a tiempo para el destete es ofrecer grano a las terneras en una edad muy temprana. Esto da la oportunidad para el desarrollo máximo de las papilas y pared del rumen. Sin embargo, terneras que se alimentan con iniciadores finamente molidos, desarrollan queratinización de las papilas, lo cual no ocurre con las alimentadas a base de iniciadores texturizados (no tan finos) (Greenwood y otros, 1997). La queratinización de las papilas (paraqueratosis) es un recubrimiento del tejido epitelial con una capa endurecida de queratina, debido a la inhabilidad de la dieta de remover las células epiteliales que se van muriendo (Bull y otros, 1965; Hinders y Owen, 1965). La paraqueratosis crea una barrera física, que disminuye el área de absorción y por ende la asimilación de ácidos grasos volátiles, reduciendo el flujo de sangre hacia el tejido epitelial, la motilidad del rumen, que causa una degeneración de las papilas (Anderson y otros, 1982; Nocek y otros, 1984; Beharka y otros, 1998).

Recomendaciones para un desarrollo adecuado del rumen:

- Suministre calostro a las terneras durante la primera hora de vida. De acuerdo con Heinrichs y Jones (2003), las terneras deben recibir de 2 a 3 litros de calostro puro, lo antes posible, después del nacimiento y una cantidad similar en un período de 8 horas. Lo más recomendable es alimentar con chupón, ya que un gran porcentaje de las terneras a las que se les permite mamar directamente de la vaca, no consumen suficiente calostro.

- Alimente cantidades moderadas de leche o reemplazador a razón de 10% del peso corporal y continúe con esta recomendación hasta el destete.

- Independientemente de que las terneras estén consumiendo leche o reemplazador, suministre agua fresca a libre consumo a partir del tercer día de edad.

- Suministre alimento balanceado (concentrado iniciador) en pequeñas cantidades a partir del tercer día de edad. Asegúrese de que el alimento sea palatable y que siempre esté fresco. El destete debe darse cuando el consumo de iniciador por parte de las terneras haya alcanzado 0.75- 1.00 kg por día y se mantenga así durante al menos 4 días consecutivos. Un aspecto importante a considerar con respecto al iniciador es que su textura afecta el desarrollo de las papilas.

- De tomar en cuenta estas consideraciones, las terneras se podrían destetar a edades más tempranas (4-6 semanas). Recuerde que el destete de las terneras debe basarse en el adecuado desarrollo del rumen y no en la edad del animal.

- Después del destete, continúe alimentando con iniciador hasta que los animales estén consumiendo de 2,2 a 2,7 kg, por día. Una vez alcanzada esa cantidad, aumente el forraje a libre consumo. Para este tiempo, las terneras tendrán un rumen bien desarrollado y serán capaces de utilizar los forrajes y concentrados eficientemente.

- Estas recomendaciones permiten reemplazar la leche por el alimento balanceado y reducir el costo por mano de obra. Sin embargo, su rentabilidad dependerá del costo del alimento. Por lo tanto, asegúrese de llevar registros adecuados y hacer el análisis económico que le permita identificar el sistema más adecuado que, a su vez, le genere la mayor rentabilidad.



FUENTE: Elizondo Salazar, J. 2006. Desarrollo del rumen en terneras de leche.

Análisis de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

Imagen de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

27/10/2021

REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES DE CADA ESPECIE DE LOS ANIMALES DE LA FINCA.

REQUERIMIENTOS NUTRICIONALES DE CADA ESPECIE, RAZA, SEXO Y ESTADO FISIOLÓGICO DE LOS ANIMALES DE LA FINCA.

No es lo mismo alimentar una vaca que una yegua, ni una vaca holstein que una cebú o brahman. La novilla, el toro y la cría tienen necesidades de alimentación diferentes. Así mismo, la vaca lactante y preñada necesita mucha más comida y de mejor calidad que aquella que se encuentra horra, es decir, sin cría, que no está produciendo leche. Lo importante es mantener un adecuado balance de energía y proteína.

No es lo mismo alimentar una vaca que una yegua, ni una vaca holstein que una cebú o brahman. La novilla, el toro y la cría tienen necesidades de alimentación diferentes. Así mismo, la vaca lactante y preñada necesita mucha más comida y de mejor calidad que aquella que se encuentra horra, es decir, sin cría, que no está produciendo leche. Lo importante es mantener un adecuado balance de energía y proteína.

Existía la creencia de que las vacas solamente necesitan pasto. Posiblemente esto era verdad cuando se usaban pastos nativos o naturalizados como las gramas y el puntero, que se asociaban con leguminosas nativas y proporcionaban un balance natural, además de tener especies llamadas criollas o mejor adaptadas. Hoy, cuando se cultivan grandes extensiones de gramíneas solas, el balance lo debe hacer el productor, lo cual se dificulta porque implica tener un conocimiento del tema, en particular si se desea estabular animales, es decir, tenerlos estabulados y totalmente dependientes respecto de su manejo.

Como ejemplo de la manera de hacer un balance en la dieta, Díaz (1985) señala los requerimientos para una vaca lechera de 500 kg de peso pastoreando en pasto MARANDU (BRACHIARIA BRIZANTHA CV. MARANDU), del cual puede consumir 14 kg de materia seca, que equivalen a 70–75 kg de pasto fresco (forraje verde). Para producir 20 kg de leche esta vaca requiere diariamente de 43,7 Mcal de energía digestible y 2.052 g de proteína cruda, el Marandu le aporta 42 Mcal de energía digestible y 2.100 g de proteína; es decir, se requiere suplementar 1,7 Mcal y se tiene un exceso de 48 g de proteína.

A pesar de todos los esfuerzos que se hagan por capacitarse en asuntos relacionados con la nutrición, es necesario reconocer que existen especialistas que estudiaron a profundidad este tema y que pueden brindar una asesoría.

Para una excelente asesoría se recomienda mantener a la mano el análisis de suelos más reciente hecho en la finca, los resultados de análisis bromatológicos, si se tienen, y una lista detallada de los forrajes y alimentos en general que se utilizan. Esta última debe incluir: especie de forraje, edad y frecuencia de corte (número de corte, si es posible), sistema de manejo, en especial si se fertiliza (productos usados, cantidad y frecuencia), y toda la información que sea necesaria para balancear una dieta, por ejemplo, si los forrajes que se suministran son secados, así sea parcialmente.

El uso de otras alternativas de alimentación debe ser coyuntural, esporádico y muy escaso. No obstante, a veces es necesario hacerlo, y para ello se deben tener alternativas como el maíz producido en la finca, soya u otras leguminosas de grano, palmiste o semilla de algodón. Cada uno de estos insumos debe ser reconocido por su valor nutricional para saber el aporte de nutrientes totales a la dieta. Por lo general se entregan como materia seca, por lo que tienen un potencial alto de reemplazar forrajeras de uso convencional.



FUENTE: FAO. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Alimentación animal. PDF.

Análisis de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

Imagen de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

25/10/2021

IMPORTANCIA DE LA FIBRA EN BOVINOS

 

La fibra se encuentra como un componente de las paredes celulares en los forrajes, y está representada por la celulosa, la hemicelulosa, la lignina, y la fibra soluble (pectinas, fructosanos, galactanos, y ß glucanos). Se considera como un carbohidrato no digerible por enzimas animales, pero puede ser utilizado potencialmente por los microorganismos ruminales. Un nivel alto de fibra en la ración no siempre indica que la dieta tiene suficiente fibra efectiva para promover una buena salud ruminal, sobretodo, si este forraje está muy molido. A la eficacia de la fibra para estimular la motilidad ruminal, la masticación, la salivación y la rumia se le llama fibra detergente neutro efectiva (FDNe), y depende directamente del tamaño de partícula del alimento que la contiene. Entre más grandes sean esas partículas más efectivas serán para estimular al epitelio ruminal, pero cuando el mismo forraje se muele a menos de un cuarto de pulgada, la efectividad de la fibra disminuye marcadamente. Sin embargo, el porcentaje de FDNe también está en función del tipo de forraje, hay alimentos como la semilla de algodón, o la cascarilla de algodón que tienen un alto contenido de fibra efectiva; en contraste, la cascarilla de soya a pesar de su alto contenido de FDN, tiene un valor de FDNe bajo debido al tamaño de su partícula, lo que hace que no tenga una buena función para estimular la rumia.

A la eficacia de la fibra para estimular la motilidad ruminal, la masticación, la salivación y la rumia se le llama fibra detergente neutro efectiva (FDNe), y depende directamente del tamaño de partícula del alimento que la contiene


La evaluación de la fibra mediante un análisis químico, considera las fracciones de Fibra (Fibra Detergente Neutro, FDN, y Fibra Detergente Acido, FDA) presentes en las paredes celulares de los forrajes. Los valores resultantes del análisis, están relacionados con el consumo de materia seca, y la digestibilidad de un forraje. Cuando una dieta es alta en FDN el consumo de alimento se disminuye. De igual forma, cuando los niveles de FAD son altos en una ración, la digestibilidad se reduce. Ambas fracciones aumentan con la madurez de un forraje, pero no toman en cuenta las propiedades físicas, como el tamaño de la partícula y la efectividad de la fibra para mantener los requerimientos mínimos para el buen funcionamiento del rumen. Por ello fue necesario crear un sistema donde se establecen los valores mínimos de la fibra para un buen comportamiento animal y se compara el valor de los forrajes.

El concepto de fibra mínima o fibra efectiva, fue desarrollado para ganado lechero con la finalidad de mantener un nivel adecuado de grasa en la leche, sin embargo, este concepto se ha adaptado para satisfacer las necesidades de la fibra cuando el ganado es alimentado con dietas altas en grano.

La concentración necesaria de FDNe requerida en dietas altas en energía es del 8%, ya que se considera un nivel adecuado para mantener el pH ruminal por encima de 5.7; valores inferiores a este pH, reducen drásticamente la ingesta de materia seca en el ganado.

La razón principal para reducir el tamaño de partícula de un forraje, es para aumentar la superficie de exposición a las bacterias y de esta forma mejorar la digestión del alimento en el rumen. Por lo tanto, las partículas de alimento más grandes tienden a digerirse lentamente, en comparación con las partículas pequeñas. Aunque las partículas muy finas, tienden a salir del rumen rápidamente, y su digestión se reduce a expensas de un mayor tiempo de tránsito por el rumen.

A pesar de que el ganado de carne está capacitado para consumir grandes cantidades de fibra, en ocasiones es necesario limitar el porcentaje de forraje en la dieta para lograr mayores niveles de productividad. Sin embargo, esta práctica compromete el desempeño del animal debido a que las dietas deficientes en fibra pueden causar daño permanente a la pared ruminal. Es por ello que, el forraje debe formar parte integral de la dieta para mantener una función ruminal adecuada, mediante la masticación y la producción de saliva para que sirva como un regulador importante del pH ruminal mediante su efecto buffer.


En conclusión, la fibra es un componente fundamental de la dieta del ganado alimentado en forma intensiva. Su principal función es estimular la masticación y la producción de saliva para favorecer una buena rumia y mantener un pH ruminal superior al 5.7, lo que propicia la salud del rumen y el comportamiento productivo de los animales.



FUENTE: Ganaderia.com. Importancia de la fibra en la salud ruminal de ganado productor de carne.

Análisis de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

Imagen propia de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

26/06/2021

METABOLISMO DE LÍPIDOS EN LA VACA LECHERA


Tipos de lípidos

Las dietas que comúnmente consumen las vacas lecheras contienen entre 2 y 4% de lípidos. Sin embargo, estos son una parte importante de la misma ya que contribuyen directamente con aproximadamente el 50% de la grasa butirosa de la leche, siendo además el componente con mayor densidad energética de la ración. La concentración de lípidos es relativamente baja en forrajes, variando entre 4 y 9%, siendo alta en otros tipos de alimentos como las semillas de oleaginosas donde puede superar el 20% (semillas de algodón, soja, etc.). La forma en que se presentan los lípidos en los alimentos son las siguientes:

-Triglicéridos: se encuentran principalmente en los granos de los cereales, semillas de oleaginosas y en grasas animales.

-Glicolípidos: se encuentran principalmente en los forrajes (gramíneas y leguminosas). Estos tienen una estructura semejante a los triglicéridos, a excepción que uno de los tres ácidos grasos ha sido reemplazado por un hidrato de carbono (azúcar simple), usualmente galactosa.

Cuando uno de los ácidos grasos es reemplazado por un fosfato, unido a otra estructura compleja, este lípido es conocido como fosfolípido. Los fosfolípidos se encuentran en muy baja concentración en los alimentos suministrados a los rumiantes, pero se encuentran en alta concentración en las bacterias ruminales.

Las dietas que comúnmente consumen las vacas lecheras contienen entre 2 y 4% de lípidos. Sin embargo, estos son una parte importante de la misma ya que contribuyen directamente con aproximadamente el 50% de la grasa butirosa de la leche, siendo además el componente con mayor densidad energética de la ración.


Hidrólisis e hidrogenación de los lípidos en el rumen.

En el rumen la mayoría de los lípidos son hidrolizados. La unión entre el glicerol y el ácido graso se rompen, dando origen al glicerol y a tres ácidos grasos. El glicerol es rápidamente fermentado, generándose un ácido graso volátil (propiónico, 3 átomos de carbono). Algunos de los ácidos grasos son utilizados por las bacterias para sintetizar fosfolípidos, necesario para que los microorganismos puedan sintetizar las membranas celulares.

Utilización de lípidos de la dieta por la glándula mamaria.

Aproximadamente el 50% de la grasa de la leche es tomada directamente por la glándula mamaria del torrente sanguíneo. Estos ácidos grasos provienen de los quilomicrones formados durante el proceso de absorción. Un incremento en ácidos grasos de cadena larga (mayor de 16 átomos de carbono) en la dieta incrementa la secreción de estos en la leche, produciéndose una inhibición parcial de la síntesis de ácidos grasos de cadena corta (menos de 16 átomos de carbono) en la glándula. Es por esto que cuando se genera una caída de grasa en leche por falta de fibra efectiva, el suministro de grasa en la dieta solo revierte esta situación en forma parcial.


El rol del hígado en la movilización de lípidos.

Durante períodos de subnutrición o en la primera fase de la lactancia, la demanda de energía para mantenimiento y producción supera el consumo de energía. Para compensar esta deficiencia se moviliza tejido corporal, en gran medida lípidos (85%), con el objetivo de proveer de la energía faltante. Los ácidos grasos provenientes de la hidrolisis de los triglicéridos del adipocito son liberados al torrente sanguíneo. Esta movilización proviene principalmente de la grasa subcutánea, abdominal y perirrenal. Los ácidos grasos movilizados son tomados por el hígado, donde pueden ser usados como fuente de energía o convertidos a cuerpos cetónicos y liberados en sangre y utilizados como energía en otros tejidos. El hígado no tiene una alta capacidad de síntesis y de exportación de grasas, por lo que existe una gran movilización desde los adipocitos (gran pérdida de peso). Cuando un exceso de ácidos grasos se deposita en el hígado como triglicéridos dentro de las células hepáticas, se produce el denominado hígado graso. Esta grasa depositada en el hígado favorece la aparición de enfermedades metabólicas, especialmente en lactancia temprana.


Uso de lípidos en la alimentación de la vaca lechera.

Los lípidos se caracterizan por tener una concentración energética mayor que los hidratos de carbono y las proteínas. Como regla tienen 2,25 veces más energía que los hidratos  de carbono.

Además de su mayor concentración energética, se consideran alimentos fríos ya que durante el proceso de digestión y metabolismo producen menos calor que las proteínas y los hidratos de carbono. La utilización de grasa en la alimentación podría traer una serie de beneficios:

-Un incremento en la densidad energética de la dieta, importante durante la primera fase de la lactancia, cuando existe una limitación al consumo.

-Se podría disminuir el uso de concentrados ricos en almidón durante la primera fase de la lactancia, responsables de acidosis y de problemas de consumo, cuando la relación grano forraje es muy alta.

-En zonas de mucho calor se podría disminuir el stress por temperatura.



FUENTE: INTA. Nutrición animal aplicada.

Análisis de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

IMAGEN: Propia de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

24/06/2021

DIGESTIÓN Y METABOLISMO DE LAS PROTEÍNAS EN BOVINOS.

Las proteínas proveen de los aminoácidos necesarios para el mantenimiento de las funciones esenciales como la reproducción, crecimiento y lactancia.

Las proteínas proveen de los aminoácidos necesarios para el mantenimiento de las funciones esenciales como la reproducción, crecimiento y lactancia. Los monogástricos necesitan consumir los aminoácidos preformados, pero los rumiantes pueden generarlos, por simbiosis con los microorganismos ruminales, de fuentes de NNP, a través de un proceso de síntesis. Cuando una dieta es baja en nitrógeno, cantidades importantes de urea (que es normalmente excretada en la orina) es reciclada al rumen a través de la saliva o de la pared ruminal, siendo utilizada por los microorganismos ruminales para la síntesis de aminoácidos. En los monogástricos la urea es totalmente excretada en la orina.


Transformación de la proteína en el rumen.

Las proteínas de la dieta son degradadas, en parte, en el rumen , generándose por hidrólisis aminoácidos y, por deaminación de estos, amonio y cadenas carbonadas (ramificadas y no ramificadas). El NNP consumido, más la urea reciclada a través de la saliva y de la pared ruminal, también contribuye al pool de amonio ruminal. Si la concentración de amonio ruminal es demasiado baja, habrá una deficiencia de nitrógeno para las bacterias ruminales, afectándose su crecimiento y la digestibilidad de la dieta. Si existe una concentración demasiado elevada, se producen pérdidas, toxicidad y, en los casos más extremos, la muerte de animal. Este puede ocurrir cuando se suministran dietas con urea como fuente de N, mal formuladas.

La población microbiana ruminal utiliza N para su crecimiento siendo, además, capaz de utilizar aminoácidos preformados. En muchos casos estos pueden actuar como promotores del crecimiento bacteriano, especialmente los ramificados. La extensión con que el amonio es utilizado por las bacterias para la síntesis de proteína microbiana es fuertemente dependiente de la disponibilidad de energía la cual es generada, fundamentalmente, de la fermentación de hidratos de carbono. Como promedio 20 g de proteína bacteriana es sintetizada por cada 100 g de MO fermentada en rumen. La síntesis de proteína bacteriana puede variar de menos de 400 g/día a más de 1500 g/día, dependiendo del consumo y de la digestibilidad de la dieta. La composición química de las bacterias ruminales es variable, asociado al tipo de dieta y al nivel de consumo del animal huésped. El rango de variación de los componentes es el siguiente: proteína de 38 a 55%, con una media de 47,5%; lípidos de 4 a 25% y una media de 7%; hidratos de carbono de 6 a 23%, con una media de 11,5%.

Como se comentó, parte de la proteína dietaria es degradada en rumen y parte pasa sin degradarse al intestino delgado (proteína no degradable ruminal). La resistencia a la degradación ruminal es dependiente de las características propias de cada proteína, estructura terciaria y enlaces de sulfuro.


Síntesis de proteína de la leche.

Durante la lactancia, la glándula mamaria necesita de cantidades importantes de aminoácidos para la síntesis de la proteína láctea, especialmente la caseína. El metabolismo de los aminoácidos en la glándula es complejo. Puede haber reconversión de un aminoácido en otro o puede ser oxidado para producir energía. La leche contiene aproximadamente 32 g de proteína por kg, existiendo variaciones importantes dentro y entre razas. Aproximadamente el 90% de la proteína en leche es caseína, encontrándose varias formas de esta proteína, que contribuyen al alto valor nutritivo de los productos lácteos.

Parte de las proteínas del suero también son sintetizadas en la glándula mamaria, utilizándose con este fin aminoácidos. La enzima alfa-lactoalbúmina es esencial para la síntesis de lactosa y la beta-lactoglobulina es esencial para la formación de la cuajada en la fabricación del queso. Otras proteínas de la leche como las inmunoglobulinas son importantes durante el período de producción de calostro, ya que trasmiten inmunidad pasiva al ternero recién nacido. Estas proteínas no son sintetizadas en la glándula mamaria, son tomadas directamente de la sangre. Como se comentó, la concentración en el calostro es alta. La leche también contiene N no proteico como urea y otros compuestos, en menor cantidad.



FUENTE: INTA. Nutrición animal aplicada.

Análisis de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

IMAGEN: Propia de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

22/06/2021

DIGESTIÓN Y METABOLISMO DE HIDRATOS DE CARBONO EN BOVINOS.


Tipos de hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía, siendo además precursores para la síntesis de grasa y lactosa. La fibra es el principal hidrato de carbono disponible para los rumiantes y utilizado por los microorganismos rumen  para la obtención de energía para su crecimiento, generando a través de productos de desecho para estos, energía disponible para el animal en la forma de AGV. La fibra es un alimento voluminoso que, por sus características químicas, tiene un tiempo de retención ruminal elevado, donde la celulosa y la hemicelulosa son fermentados. A medida que la planta madura, el contenido de lignina de la fibra se incrementa y la extensión de la digestión ruminal de la celulosa y hemicelulosa disminuye. Como se comentó previamente, la fibra larga o efectiva proveniente del forraje es necesaria para la estimulación de la rumia y la producción de saliva. La rumia es el principal factor en la disminución del tamaño de partículas ruminales aumentando la tasa de fermentación de la fibra, activando los movimientos ruminales y el flujo de saliva al rumen.

Las dietas deficientes en fibra efectiva resultan generalmente en una disminución en la concentración en grasa butirosa de la leche, pudiendo generar problemas digestivos como la acidosis, desplazamiento de abomaso, etc.

Otra de las fuentes de hidratos de carbono disponible en la alimentación son los denominados no estructurales, como los solubles y el almidón. Estos son rápidamente, y en muchos casos completamente, fermentados a nivel ruminal. El suministro de hidratos de carbono no estructurales incrementa la densidad energética de la dieta, lo cual en líneas generales mejora el consumo total de energía y es determinante de la producción de proteína bacteriana ruminal (consumo total de MO fermentecible). Sin embargo, los consumos elevados de hidratos de carbono no estructurales disminuyen los tiempos de rumia afectando la digestibilidad de la fibra por una disminución del pH ruminal. Por lo comentando, el balance entre los tipo de carbohidratos suministrados es esencial en la alimentación para una producción eficiente.


Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía, siendo además precursores para la síntesis de grasa y lactosa. La fibra es el principal hidrato de carbono disponible para los rumiantes y utilizado por los microorganismos rumen  para la obtención de energía


Producción de AGV

Durante el proceso fermentativo los microorganismos ruminales generan gases (metano y dióxido de carbono), calor de fermentación, ácidos grasos volátiles y protoplasma microbiano (MO microbiana). Los AGV generados son el acético (2 átomos de carbono), propiónico (3 átomos de carbono) y butírico (4 átomos de carbono). Estos tres ácidos representan, para dietas normales, más del 95% de los ácidos generados. En este proceso fermentativo se producen, en cantidades menores, los denominados iso- ácidos, provenientes en general de la degradación de aminoácidos ramificados. Estos iso-ácidos son estimuladores del crecimiento bacteriano ya que las mismas están imposibilitadas de sintetizar este tipo de cadena carbonada. Existen en el mercado aditivos carbonados con estos iso-ácidos como promotores de la actividad bacteriana.

Los gases producidos son eliminados por eructación, perdiéndose la energía encerrada en el gas metano. El calor de fermentación, proveniente de las ineficiencias del proceso fermentativo, permite el mantenimiento de la temperatura corporal durante el tiempo frío y debe ser disipado, y con gasto de energía, en otras estaciones del año. Los AGV, productos finales del proceso fermentativo, son absorbidos a través de la pared ruminal. La mayor parte del acetato y propionato son transportados al hígado, mientras que casi la totalidad del butírico es convertido en su pasaje por la pared ruminal a B-hidroxibutirato (cuerpo cetónico). Los cuerpos cetónicos pueden ser usados como energía por la mayoría de los tejidos. En condiciones normales los cuerpos cetónicos provienen del butírico, aunque en lactancia temprana pueden originarse en la movilización del tejido adiposo, originando la enfermedad metabólica denominada cetosis.


Producción de glucosa en el hígado.

La mayoría del propinado es convertido a glucosa en el hígado. En adición, el hígado puede usar aminoácidos para la síntesis de glucosa (gluconeogénesis). Este es un proceso esencial ya que la cantidad de glucosa absorbida a nivel intestinal es en general baja y altamente dependiente de la dieta suministrada. El funcionamiento del hígado y el sustrato necesario para el proceso de síntesis es fundamental, ya que una vaca que produce 30 litros de leche requiere aproximadamente 1,5 kg de glucosa para la síntesis de lactosa, más 0,5 kg para abastecer la demanda de otros tejidos. Vacas que consumen cantidades importantes de almidón pasante (sorgos, maíz) obtienen parte de la glucosa necesaria de la absorción intestinal, disminuyendo la demanda de síntesis hepática.



FUENTE: INTA. Nutrición animal aplicada.

Análisis de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

IMAGEN: Propia de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

05/06/2021

Suplementación con concentrados, ¿ayuda a mantener una alta producción de leche?

 

BALANCE ENTRE FORRAJE Y ALIMENTO CONCENTRADO EN DIETAS DE VACAS LECHERAS.


Para que una vaca mantenga una alta producción de leche, el productor debe agregar a la dieta la suplementación con concentrados, observando cuánto debe suministrar con relación a la cantidad de pasto que ha consumido.

“El cálculo del balance entre forraje y concentrado también se hace con el pH ruminal”.

En la Universidad de Pensilvania tienen una fórmula para hacer este cálculo (de MS) que consiste en un 2 % del peso corporal más un 25 % de lo que la vaca esté dando en producción de leche”.

Una vez se tenga esta cantidad, el ganadero debe calcular cuántos kilos de concentrado y de pasto consumirá el rumiante, teniendo en cuenta que la mayoría de alimento que hay que suministrar es forraje.

 Si bien el balance depende del modelo de producción, el tipo de bovino y la calidad de pastos, los estudios han demostrado a que mayor cantidad de forraje, se consume menos concentrado, y si se consume más de, se reduce el primero.

“Para unas vacas grandes de alta producción , necesariamente los niveles de concentrado son mayores que para una vaca mediana de media o alta producción. Por lo tanto, la calidad de la leche de ambas es distinta”.

Mientras que mucho forraje limita la ingestión de energía y la producción de leche en vacas lactantes, un alto suministro de concentrados conlleva a una reducción en la grasa de la leche, acidosis clínica o subclínica, laminitis y otras complicaciones.

Para que una vaca mantenga una alta producción de leche, el productor debe agregar a la dieta la suplementación con concentrados, observando cuánto debe suministrar con relación a la cantidad de pasto que ha consumido.


Esto sin contar que el ganadero debe incurrir en mayores gastos para conseguir los concentrados, pues genera mayor dependencia de alimentos no producidos en la finca.

En el balance, también se debe tener en cuenta el porcentaje de fibra detergente neutro, FND, en el forraje, pues si es muy alto, el bovino no podrá digerir tanto concentrado.

“Cuando se le da pastos con contenidos de FDN más bajos al ganado, eso permite que tenga un pasaje más rápido por el tracto gastrointestinal, principalmente en el rumen, lo que hace que el animal consuma más”.

En síntesis, en un cálculo aproximado, los bovinos consumen 70 % de forraje y 30 % de concentrado. Aplicando la fórmula, una vaca que pesa 300 kg y produce 20 litros de leche, debería consumir 11 kg de MS, de los cuales 7.7 kg deben ser pasto y 3.3 deben ser suplementos concentrados.

A esto se suma el análisis que debe aplicarse al pH del rumen, pues este también influye en la relación forraje: concentrado. El pH del rumen oscila entre 5.5 y 6.8, siendo el rango de 6 a 6.5 el ideal para el crecimiento de los microorganismos ruminales.

Si el pH desciende por debajo de 5, se debe invertir la proporción y ofrecer 30 % de pastos y 70 % de concentrado. En cambio, si el pH se eleva por encima de 6, se debe incrementar la ingesta de forraje hasta llegar al nivel de acidez adecuado.

“Teniendo en cuenta la calidad del pasto basado en análisis bromatológicos y en cantidad de proteína, energía y fibra, uno calcula la cantidad de MS que puede ofrecer al pasto y luego ajusta al concentrado”.



FUENTE: CONtexto ganadero. Ganadero: vigile el balance de forraje y concentrado para sus bovinos.


-Análisis de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

-Imagen: Propia de Cruz Alcides Alvarado Guerra.

11/05/2021

"¿Cómo evaluar el desempeño digestivo de los bovinos?

 

¿CÓMO EVALUAR EL DESEMPEÑO DIGESTIVO DE LOS BOVINOS MEDIANTE LA OBSERVACIÓN Y ESTUDIO DE SUS HECES DE MANERA CUALITATIVA?

Las heces, deposiciones fecales, estiércol del bovino están compuestas principalmente por agua y por los elementos no digeridos, ya sea por fibra lignificada indigerible o por granos con cubierta muy firme, o por otras fracciones alimenticias que podrían ser digeridas, pero que no lo son por un pasaje muy rápido por el tracto intestinal, como ser alimentos en partículas muy finas, algunos sectores de fibra del forraje, alimentos muy digestibles (tiernos), granos enteros, etc.

Las heces del bovino difieren de casi todas las especies animales por su alto contenido en agua, la que está en relación directa con la cantidad de heces excretadas y con la mayor o menor aptitud para concentrarlas, como es el caso del ganado cebú, cuyas heces tienen un contenido menor de humedad que las del bovino europeo.



Las heces es un indicador cualitativo de la interacción animal-dieta, pero no es una medición exacta que nos exprese respuestas definitivas en alimentación, sino que debemos estudiarlas en base al contexto alimenticio. En animales sanos, la consistencia de las heces nos puede orientar sobre el equilibrio nutricional del bovino, permitiendo interpretar y corregir estos problemas. Esto es muy importante, porque las pérdidas nutricionales por las deposiciones fecales son las más importantes que se producen en el bovino, pero también son las más fáciles de controlar mediante dietas equilibradas nutricionalmente.




FUENTE: Sitio argentino de producción animal. LECTURA DE LAS HECES DEL BOVINO Y SU RELACIÓN CON LA ALIMENTACIÓN.

ANÁLISIS DE: Cruz Alcides Alvarado Guerra.

IMAGEN: propia de Cruz Alcides Alvarado Guerra.




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